Finalizadas las obras de restauración en la iglesia de Santa María.

Fuentes de Nava 2015-12-04-002Fuentes de Nava 2015-12-04-004Fuentes de Nava 2015-12-04-011Fuentes de Nava 2015-12-04-015Fuentes de Nava 2015-12-04-126Fuentes de Nava 2015-12-04-124Fuentes de Nava 2015-12-04-123Fuentes de Nava 2015-12-04-001Fuentes de Nava 2015-12-04-044Fuentes de Nava 2015-12-04-047Fuentes de Nava 2015-12-04-061Fuentes de Nava 2015-12-04-055Fuentes de Nava 2015-12-04-077Fuentes de Nava 2015-12-04-064Fuentes de Nava 2015-12-04-081Fuentes de Nava 2015-12-04-089Fuentes de Nava 2015-12-04-104Fuentes de Nava 2015-12-04-097Fuentes de Nava 2015-12-04-108Fuentes de Nava 2015-12-04-109Fuentes de Nava 2015-12-04-116Fuentes de Nava 2015-12-04-110Fuentes de Nava 2015-12-04-111Fuentes de Nava 2015-12-04-112

FOTO:

Las obras de restauración de las cubiertas y el atrio de la iglesia de Santa María de Fuentes de Nava, llevadas a cabo durante el último año por la empresa Construcciones y Restauraciones Rafael Vega, S.L., han finalizado.

Entre las intervenciones finales que han surgido con el desarrollo de la obra, se ha llevado a cabo el refuerzo estructural de uno de los tambores de los pilares octogonales interiores de la iglesia. Con el picado de los revestimientos de los pilares interiores se observó la existencia de una importante pérdida de material pétreo en uno de los tambores del pilar situado inmediatamente al lado del acceso principal al templo. Según instrucciones de la dirección facultativa de la obra, se realizó su zunchado con fibra de carbono estructural (mortero base, banda de carbono “envolviendo” el pilar y mortero de fijación), reintegrando el volumen perdido con mortero de restauración con acabado final texturizado con el trinchante.  

Mencionar, que la apertura del murete que cerraba el atrio en su lateral oeste conllevó la aparición de la basa de una de las pilastras, circunstancia que evidencia que el atrio estuvo originalmente abierto en este punto, tal y como ha quedado ahora, tras la restauración.  

En la pavimentación del atrio se vió la necesidad de aumentar el desarrollo de la rampa que facilita la accesibilidad al templo. Se ha realizado un banco de piedra, que define el límite entre la zona plana y el plano inclinado de la rampa, de forma que evite posibles caídas provocadas por el desnivel generado.  

Se han realizado los remates de pavimentos de las aceras contra los muros del atrio mediante pavimento empedrado de canto rodado.  Se ha llevado a cabo la impermeabilización de los muros en la base de los muro de la sacristía, por ser la zona más deteriorada por la humedad.  

En el interior, se ha aprovechado una de las salas situadas sobre el atrio para colocar en un expositor las tablas policromadas que se han ido recuperando en diferentes zonas a lo largo de la restauración.  

Se han terminado de desmontar todos los medios auxiliares instalados en la protección de retablos, así como las divisiones de protección instaladas en la capilla de Santiago, en el altar mayor y en la zona inferior del coro y en el baptisterio. Se ha procedido a la limpieza final del interior de la iglesia y de todo el entorno afectado por las obras, dando así por finalizada la intervención de restauración.